¿Cómo combatir la hinchazón de barriga?

Observar que nuestra barriga está hinchada nos puede parecer, a primera vista, que hemos engordado o hemos comido más de lo normal. No obstante, la mayoría de las veces se trata de una acumulación de aire que hincha nuestro estómago debido a diferentes causas: por proceso enzimático que se produce en nuestros intestinos debido a una mala combinación de alimentos, acumulación de aire o productos que nos ayudan a generar más gases.

Hasta que son eliminados, su acumulación dilata las paredes abdominales. Esta distensión abdominal, denominada también meteorismo, puede alcanzar un tamaño importante, por lo que la mayoría de las veces resulta muy molesta e incluso, en algunos casos, dolorosa.

 

¿Qué ocurre en nuestro sistema digestivo?

La hinchazón abdominal y los  espasmos intestinales son un síntoma que puede venir desencadenado por varios motivos como las enfermedades digestivas, toma de algunos  medicamentos, la descomposición de ciertos alimentos, o bien por bacterias intestinales.

Los  gases se originan dentro de nuestro intestino durante el proceso de fermentación bacteriana de cierto tipo de alimentos cuando el bolo alimenticio llega al colon. Las bacterias usan una parte de este gas, que les sirve como energía, y la otra parte es absorbida por las células intestinales.

Sistema digestivo del cuerpo humano

Imagen del aparato digestivo. Fuente: bodymybody vía Pixabay

 

La mayoría de las veces, está cantidad de aire acumulado suele venir acompañada de flatos o eructos.

Según explica en la publicación El País Fermín Mearin, médico adjunto del servicio digestivo del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, el motivo por el que las personas tienen más dolor abdominal es porque tienen una respuesta más dolorosa a la distensión intestinal. Además, es común que la hinchazón vaya aumentando a lo largo del día de menor a mayor por la acumulación progresiva del gas y la pérdida de fuerza de la musculatura abdominal.

 

Alimentos que  facilitan la hinchazón abdominal

Según la revista médica Elsevier, algunos alimentos ricos en fibra, hidratos de carbono, celulosa, proteínas y grasas, junto con las bebidas gaseosas, pueden provocar la acumulación de gases en el estómago y el intestino. No obstante, hay que tener en cuenta que el tipo de alimentación y la diferencia en la flora intestinal hace que algunas personas produzcan más gases que otras, y que algunos alimentos que producen flatulencia en unas personas no lo hagan en otras.

La misma publicación señala que las proteínas y las grasas producen menos gases que los hidratos de carbono. La mayoría de los cereales que contienen grandes cantidades de hidratos de carbono producen gases cuando son digeridos, excepto el arroz. La lactosa, el azúcar presente en la leche, necesita la enzima lactasa para su digestión. Además, añade la publicación, algunos niños poseen deficiencia de lactasa en su aparato digestivo y, como consecuencia, la lactosa sin digerir puede fermentar en el intestino grueso produciendo gases. Otros azúcares como la fructosa, la rafinosa o el sorbitol también pueden los puede producir.

Existen dos tipos de fibra: la soluble y la insoluble. La fibra, que forma parte de muchos  alimentos, pasa correctamente a través del intestino delgado.

La fibra insoluble facilita el tránsito y la consistencia de las heces. La fibra soluble, por el contrario, es digerida en el intestino grueso y, por lo tanto, produce gases.

No obstante, algunos expertos en nutrición también señalan algunos alimentos como los culpables de las flatulencias:

 

Brócoli. Forma parte de la familia de las crucíferas y liberan  un componente llamado rafinosa después de su descomposición.

 

Grasas saturadas y fritos. Se  digieren más lentamente ya que retrasan el paso del estómago al intestino. Esto conlleva a que se produzcan más gases.

 

Verduras crudas. Consumir verduras sin cocinarlas puede favorecer a la hinchazón, pues también  tardan mucho más en digerirse.

 

Productos animales como embutidos o carnes. Dañan la flora intestinal ya que facilitan la putrefacción gastrointestinal.

 

¿Cómo evitar la acumulación de aire?

En otros casos los gases también puede producirse si se traga una cantidad excesiva de aire. Según los expertos, en cada deglución se ingiere entre 2 y 3 ml de aire. El tubo digestivo contiene permanentemente entre 1 y 2 litros de aire, cuya mitad se encuentra en el estómago.

Tal y como explica la publicación Salud, Nutrición y Bienestar, deberíamos seguir los siguientes consejos para evitar dicha acumulación:

  • Evitar la ingesta rápida y no comer en situaciones de estrés. Las prisas y comer rápido provocan que haya una mayor cantidad de aire tragado. Por tanto, hay que comer en un tiempo mínimo y masticar bien los alimentos y con tranquilidad. Se recomienda unos 45 minutos. Comer en estas condiciones permitirá obtener más energía con menos calorías digeridas, por lo que nuestro sistema digestivo tendrá menos trabajo y menos inflamación postprandial en la digestión.
  • Evitar masticar chicle y chupar caramelos duros.
  • Evitar las bebidas gaseosas.
  • Intentar encontrar una armonía con nosotros mismos y el entorno en situaciones de estrés a las que estamos expuestos (tráfico, disgustos, problemas personales o de trabajo). Pues son factores en los que también, a parte afectar nuestra salud, tragamos aire fuera de las comidas.

 

Consejos para facilitar la salida de aire

  • Cenar ligero.
  • Automasajear la zona del vientre mientras se está tumbado en el sofá o la cama
  • Practicar diariamente deporte para facilitar la evacuación de aire: correr, yoga o estirar.

 

Elsevier 

Salud, nutrición y bienestar

Imagen principal: lograstudio vía Pixabay

 

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